lunes, 17 de septiembre de 2012
No sé, no sé...
miércoles, 29 de agosto de 2012
De recortes de flores y plantas
- Que en el mismo espacio es mejor no mezclar plantas.
- Que lo del grande y el chico no es aplicable solo a peces, úsese para todo.
- Que bichos….bichos va a haber siempre.
- Y lo más importante: que al hijo no se le puede dejar al cuidado de las plantas.
martes, 7 de agosto de 2012
Fuera desayunos
las que todo lo saben mejor:
cincuenta y dos,
las inseguras de cada paso:
casi todo el resto,
siempre que no dure mucho:
hasta cuarenta y nueve,
las buenas siempre,
porque no pueden de otra forma:
dieciocho,
las que viven continuamente angustiadas
por algo o por alguien:
setenta y siete,
como mucho, veintitantas,
las inofensivas de una en una,
pero salvajes en grupo:
más de la mitad seguro,
cuando las circunstancias obligan:
eso mejor no saberlo
ni siquiera aproximadamente,
no muchas más
que las sabias a priori,
las que de la vida no quieren nada más que cosas:
cuarenta,
y sin linterna en lo oscuro:
ochenta y tres,
noventa y nueve,
las mortales:
cien de cien.
Cifra que por ahora no sufre ningún cambio
miércoles, 4 de julio de 2012
Glogging
- Profe, toma, por si quieres verlo, ayer me hice otro glog y ya tengo alrededor de 1300 visitas.
- Venga ya, Iván, tendrás como mucho unas 10 visitas, las veces que hemos entrado y salido nosotros para hacer el trabajo.
- ¡Que no, que no, profe, que he hecho otro glog por mi cuenta y tengo todas esas visitas, es verdad, puedes comprobarlo! Bueno, yo igual he entrado 18 veces, no más.
- Pero vamos a ver, ¡cómo te van a visitar mil y pico personas de ayer a hoy!
- ¡Que sí, que sí, profe, que yo te digo las cosas y a veces no me crees!
- Mira que puede ser el código de profe, que creo que era un mil y pico.
- ¡Qué va, qué va! ¡Ni hablar! Lo sabré yo! ¡Que es uno nuevo que me he hecho por mi cuenta!, dijo echando un paso atrás y negando con cabeza y mano.
- Digas lo que digas, es imposible que hayas tenido mil y pico visitas en un día. ¿Me quieres explicar cómo?
- Muy fácil: lo he promocionado en Facebook, lo he tuiteado por la red y ahora tengo mil trescientas y pico visitas, lo creas o no.
miércoles, 13 de junio de 2012
Cortarse un pelo
viernes, 6 de abril de 2012
Vamos a ver

Como había antecedentes de daltonismo en la familia no les extrañó cuando, de pequeño, Daniel no identificaba los colores como los demás niños. Nunca había tenido problemas en la escuela, al menos de mención. Tampoco otros parientes; incluso un hermano de la madre conducía sin ningún problema. Intenté ponerme en esta última situación por un momento: es posible que la imposibilidad de discernir colores se supla con otras estrategias como atender a la intensidad de las señales luminosas y la posición de éstas.
Quise saber algo más, no ya por el trastorno en sí, sino por cómo podría afectar al rendimiento académico de mi alumno. Nos vimos en un recreo. Me dijo que no había comentado nada porque para él no era importante, sencillamente era su forma natural de ver las cosas. Según él no le ocasionaba dificultades con las materias aunque había sido en la clase de Educación Plástica y Visual donde se había detectado el problema y de ahí me había llegado a mí.
Justo andaba yo con este asunto cuando, valga la casualidad, el Dr. Krapp publicó una entrada introducida por una imagen que tenía solo dos tonos: verde y rojo. Nada más verla me puse en la piel de Daniel: ¿distinguiría él algo? Cuando uno percibe el mundo de una manera es muy difícil ponerse en la posición de alguien que percibe de forma diferente. Me resultaba complicado pensar que él no veía rojo el marco de la puerta de la clase, ni el verde de las mesas. Además, cuando él me decía que la mesa que yo veía verde era beis, ¿cómo podía saber yo que lo que él entendía por beis era lo que entendía yo, si nuestra percepción es diferente?
El Daltonismo fue descrito por primera vez por Dalton en 1808. Se trata de un defecto visual hereditario que se transmite por un alelo recesivo ligado al cromosoma X. Si es un varón quien hereda un cromosoma X con tal deficiencia, padecerá el trastorno; en el caso de la mujer, solo se dará el trastorno si sus dos cromosomas X tienen la deficiencia. El grado de afectación es variable y oscila entre la incapacidad para diferencias cualquier color y la dificultad para distinguir algunos matices de rojo y verde.
Vaya de rosa o de azul, el gran problema de Daniel, hoy por hoy, es que estudia poco.





