lunes, 15 de febrero de 2010

Risa, sexo, relajación.



Abrí el buzón y allí estaba. Era una carta de la Fundación UNED, en su interior información sobre tres cursos. Escribo de memoria así que recuerdo que uno estaba relacionado con la sexualidad, un segundo con la risa, y el tercero, del que me había olvidado, con la relajación y el control emocional.
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Interesante, pensé. ¿Será que se palpa el malestar en esas tres cuestiones en el ciudadano de a pie? ¿Será que en tiempos de crisis se disparan este tipo de problemas? ¿Será que resultan más atrayentes a la hora de venderse, precisamente por la crisis?
Ahora, con la información ante mí, leo que no se requiere titulación previa, van destinados a cualquier persona interesada y el precio de cada curso son 350 euros, pero si te matriculas de 2 te dan una beca de 100 euros y si te animas a los tres la beca asciende a 250 euros. Están en oferta. Todos a distancia salvo alguna sesión presencial.
Claro que por mucha oferta que hagan, la crisis es la crisis y habrá que elegir. En mi caso creo que dejaría en tercer lugar el que había olvidado, el relacionado con la relajación y el control emocional, ¿pues la risa y el sexo no relajan?

Lo anterior me ha traído a la mente aquella ocasión en que me matriculé en un curso de oratoria, a distancia. La voz es mi herramienta de trabajo y desde hace unos años no hay invierno que pase sin que la pierda por completo. Me animó el hecho de que la parte teórica incluía, entre otras cosas, estrategias para proyectar la voz sin forzarla. La parte práctica consistía en grabaciones que se enviaban al profesor tutor para su valoración.
Una de las prácticas consistía en comparar la claridad y mejora que se producía en la lectura de un texto antes y después de realizar determinado ejercicio. Éste consistía en la lectura de un párrafo al azar como línea base; posteriormente se introducía en la boca determinado peso –creo recordar que eran un par de bolas- y se leía de nuevo el párrafo con ellas dentro (yo sustituí las bolas por unas monedas que envolví en un plástico fino). Esta parte no había que grabarla, afortunadamente. Cuando, finalmente, sin peso en la boca, se procedía a una tercera lectura se observaba mayor claridad en la pronunciación porque el efecto del esfuerzo previo se había traducido en una mayor vocalización.

Advierto que es conveniente esconderse cuando se procede a la lectura con bolas o monedas, o como mínimo avisar. Explicaciones aclaratorias como que se trata de un curso ante preguntas simples como ¿qué haces? y similares puede que no sean ni medio comprendidas, aunque se hayan pronunciado y vocalizado correctamente sin las bolas en la boca.

La advertencia la haré también en inglés para los alumnos aventajados y los que traen cuaderno:

I must say that you´d better hide yourself when reading with the balls or coins inside your mouth or, at least, warn the people around. Explanations trying to make it clear that you are taking a course when you are asked simple questions like “what are you doing? may not be easily understood even when they are pronounced and vocalized correctly without using the balls/coins.

Más información sobre los cursos se puede encontrar en:

Sexualidad positiva: www.sexualidadpositiva.org/asmo
La risa y el humor para prevenir el estrés: www.jajajaja.es
Relajación y control emocional: Biofeedback. www.ansioteps.com

(Que conste que no me pagan por promocionarles ni ninguna historia rara de esas)

lunes, 11 de enero de 2010

Publicans

Bares, fiestas y alcohol han hecho que me brinde a ofrecer una aportación más al asunto espiritoso.


Inglaterra, agosto de 2009.

Era un pub agradable, como la mayoría, y justo aquel día nos habíamos sentado al lado de una pared donde colgaba un cuadro que lo único que contenía era un listado con nombres. Lo iniciaba la palabra Publicans y nos picó la curiosidad. Pensamos que podría ser un intento de recordar a personas conocidas en su paso por allí. Aquel pub había sido frecuentado por un famoso poeta así que lo primero que hicimos fue buscar su nombre. No estaba, el resto de nombres tampoco nos decía nada.Teníamos que hacer un pequeño trabajo y aquello significó la pista sobre qué hacerlo.


Aquella tarde pedimos nuestra media pinta y preguntamos por el dueño del pub. Se sorprendió mucho al ver que tres mujeres requerían su presencia. Le recuerdo allí, detrás de la barra, todo amabilidad, agarrado a una pinta de cerveza que se había servido justo antes de acercarse a nosotras. Nos contó que él era el publican, o sea, el dueño del pub y que ese listado contenía todas las personas que habían regentado el pub desde sus orígenes. Nos aclaró que the publican es la persona que posee la licencia para vender bebidas alcohólicas en un pub. Unas diminutas gotas de sudor asomaban en su frente cuando se disculpó por tener que ausentarse y nos remitió a Barry, el cocinero, que estaba con dos amigos, también en la barra, no muy lejos de nosotras.


Sentadas a una mesa con Barry, que disfrutaba de su día libre, continuamos con las preguntas de nuestro cuestionario.

Para conseguir la licencia es requisito ser miembro del B.I.I. (British Institute of Innkeepers), realizar un curso, parece ser que fácil de aprobar, y pagar determinada cantidad de dinero (no sabía cuánto).

No existe un horario fijo de apertura y cierre del pub, cada propietario elige el que quiere, ahora bien la hora de cierre debe ser acordada por escrito con la autoridad correspondiente. Al decidir esta última el propietario debe tener en cuenta que se hace responsable del comportamiento de sus clientes; cualquier altercado que pudiera producirse en las inmediaciones de su local o simplemente un exceso de ruido podría costarle la licencia.


A continuación pedimos a Barry que nos hablara sobre los diferentes tipos de cervezas y aluciné con lo bien organizado que tenía todo en la cabeza. Me perdía tomando notas (todo hay que decirlo, yo era la única que las tomaba) así que pasé a Barry mis hojas para que escribiera él mismo con el fin de evitar errores. Los apuntes que ahora mismo tengo ante mí son una mezcla de nuestras respectivas letras con flechas que suben y bajan en un intento de aclarar las dudas que surgían. Escribió una clasificación de las cervezas más populares y su graduación atendiendo a la temperatura a la que se toman.


Warm (temperatura ambiente)


Real Ales (bitters)


Summer Lightning 5.0%

London Pride 4.1%

Youngs 3.7%

Timothy Taylor 4.3%

Doom Bar 4.0%

Harveys 4.0%


De éstas, la Summer, la Timothy y la Doom eran en ese momento “Guest Ales” es decir, aquellas que tenían de forma temporal.


Cool (frías)


Lagers


Peroni 5.2%

Carlsberg 4.0%

Fosters 4.0%

Kronenburg 5.0%

Addlestones 5.2%


Cider


Strongbow 4.5%

Addlestones 5.2%


Guinness 4.2%


John Smiths Bitter (creamy) 4.0%


Algo más de Barry:


La mild no se demanda mucho hoy en día.

Las mujeres prefieren lagers, los hombres cualquier cosa.


Esto es tan sólo una pequeña parte de toda la información que Barry nos dio, le doy las gracias por su paciencia y amabilidad aunque probablemente nunca leerá esto. Va por ti, Es ropit, y por tu amistad.

Pensaba haber escrito el texto en inglés pero no he querido ser una snob gorgorito (es broma, ocasiones habrá).


martes, 5 de enero de 2010

Profesora Palotes



¿Cómo suena? Me intriga sobremanera el hecho de encontrar diferencias en el tratamiento que se da a algunas profesiones. Sorprendería que un padre o madre en un centro escolar preguntara por la Profesora Palotes. Probablemente preguntaría por la tutora, por la profesora de + materia, o directamente por Angie Palotes. Ni siquiera en el caso de que esa persona fuera doctor/a recibiría ese reconocimiento al hacer referencia a ella en un centro de primaria o secundaria. En el caso de la universidad, sin embargo, sí existen diferencias cualitativas en el tratamiento: profesor/doctor.

Si nos centramos en como define doctor el diccionario de la R.A.E. encontramos lo siguiente:

1. m. y f. Persona que ha recibido el último y preeminente grado académico que confiere una universidad u otro establecimiento autorizado para ello.

2. m. y f. Persona que enseña una ciencia o arte.

3. m. y f. Título que da la Iglesia con particularidad a algunos santos que con mayor profundidad de doctrina defendieron la religión o enseñaron lo perteneciente a ella.

4. m. y f. coloq. Médico, aunque no tenga el grado académico de doctor.

También recoge el diccionario doctor arquitecto y doctor ingeniero aunque parece que están más alejados del lenguaje coloquial por el menor grado de contacto directo de cualquier ciudadano con estos profesionales.
Vemos, por tanto, que determinadas profesiones, junto con la Iglesia (viene aquí a cuento aquello de doctores tiene la Iglesia), se incluyen dentro de una categoría especial que las diferencia del resto.

Así las cosas, encontramos extraño dirigirnos a una persona como Periodista Ramírez, Panadero López o Profesora Palotes (primaria y secundaria) pero resulta perfectamente natural Doctora Vázquez (profesora de universidad) o Doctor Mateo (médico, incluso sin ser doctor).

Es curioso también observar cómo la actividad del profesorado, con una tradición mayoritaria de mujeres es su haber, se denomina labor docente, que recuerda al famoso sus labores que define a aquellas mujeres que no realizan un trabajo remunerado y quedan al cuidado del hogar y los hijos.

¿Hasta qué punto el tratamiento que reciben las diferentes profesiones afecta a su valoración social?
¿Responde más la distinción a un intento de diferenciar clases en la estructura social?

lunes, 28 de diciembre de 2009

Angie´s chocolate truffles



(Las trufas y la foto son recién hechas, de hoy)

Ahí va mi receta caserita para endulzaros el nuevo año:
(Angie´s home made truffles to sweeten your 1010)

Ingredientes:

3 cucharadas de azúcar glas
2 yemas de huevo
100 grs de margarina
150 grs de chocolate
2 cucharadas de brandy (que sea bueno)
1 cucharada de Nescafé
Fideos de colores (para repostería) o de chocolate. (Se me acabaron los fideos y continué con bolitas)

Elaboración:

Se disuelve el chocolate y la mantequilla al fuego, con cuidado, que simplemente se fundan, que no hierva. Se retira y se añaden las dos yemas y el azúcar. Se mezcla muy bien, lentamente.
Se disuelve el Nescafé en las dos cucharadas de brandy y se añade, mezclando bien de nuevo. Una cuchara de palo va bien, o si no unas varillas pequeñas. De ahí a la nevera 12 horas. Cuando está frío, se cogen trozos con una cucharilla, se les da forma redonda con las manos (como cuando se hacen croquetas) y se pasan por un plato con los fideos. No hay que dormirse en los laureles al hacer las pelotas porque si la mezcla no está fría se te pega todo a las manos y no vale chuparse los dedos. De ahí al congelador. Deliciosas.
Al día siguiente acelgas.

Notas:

1 Tengo esta receta en el reverso de un folio que dice: DR. Juan S. P. Endocrinología y Nutrición, y empieza:
DIETA PARA OBESIDAD
tururú....tururú... (no me enrollo)
Y acaba con un apartado OBSERVACIONES, donde dice:
2ª No tomará ningún tipo de dulce bajo ningún pretexto.

¡Huy!¡huy! Para mí que quien me dio la receta o estaba a dieta o tenía muy buen humor o la tenía ahí como corte de mangas.

2 Si pensáis tirar foto a las trufas no echéis azúcar glas por encima como he hecho yo, se tapan los colores de los fideos.

¡Enjoy! ¡Buen provecho!


jueves, 24 de diciembre de 2009

martes, 22 de diciembre de 2009

You have to ask for lonchas


No hay nada como romper con la rutina de lo cotidiano y abrir la puerta al asombro ante lo que pueda acontecer. Las cosas suceden y punto. Fue el pasado verano, durante un curso en Inglaterra, cuando tuvo lugar aquella conversación tan rara que tantas risas nos trajo después.

Aquel día habíamos viajado en tren hasta un precioso pueblecito; ya habíamos caminado un buen rato por las calles cuando empezó a llover, lo que nos animó a entrar a tomar algo en un pub. Después de cenar decidimos volver en taxi porque la estación de tren quedaba lejos y la lluvia no había cesado. Éramos 6 así que necesitábamos dos. Cuando llegaron los taxis María se acercó a uno y después al otro. Tardaba. Cuando volvió le pregunté:

- ¿Por qué has tardado tanto?
- He tenido que regatear, dijo, uno cobraba 18 libras y el otro 20.
- ¿Has regateado bajo la lluvia por 2 libras que vamos a pagar entre tres?

- Hay que aprovechar cada oportunidad que se presenta para hablar inglés. Recuerda: inmersión lingüística.


Subimos tres en cada taxi y yo me situé justo detrás del conductor. Era un hombre mayor y en cuanto estuvimos acopladas preguntó si éramos italianas o españolas. -Españolas, dijimos, intentando ser amables. Justo el punto que él necesitaba para empezar a contarnos su vida; en resumen: veraneaba en el sur de España, y su idea era trasladarse allí cuando se jubilara.
Yo iba callada, había muchas curvas y su forma de conducir era tan brusca que me estaba empezando a marear, además soy una mujer muy reservada.
No sé cómo llegamos al jamón y las dificultades que tenía para comprarlo en la tienda, se lo daban demasiado gordo pero sólo a él porque a los demás, él lo veía claramente, se lo cortaban de otra forma. Y entonces escuché aquello:

- You have to ask for lonchas, dijo María, sentada al otro lado.
- Yes, she is right, you have to ask for lonchas, but lonchas finas, dijo Paula, que iba en el centro e inclinaba su cuerpo hacia delante mientras pronunciaba las palabras lentamente.
- Lonnnnchas, dijo él.
- Yes, but this is very important, you have to say “lonchas finas”, you know what I mean? It´s the same as “fine slices”. If you don´t say “finas” it won´t work.
- Lonnnnnchass fiiiinass, repetía él.
-Yes, that´s right. You know? Thick means "gruesas" so you have to ask for "finas" since that´s the opposite. You know what I mean?


Las miré, pensando que tenían un carrete impresionante y para entonces ya habíamos llegado a todas aquellas palabras que le resultaban complicadas de pronunciar y eran cruciales para su supervivencia:

- A la derrrrrrrecha…., a la izquierrrrrda…, decía él

Yo ya iba volada…como en una nube, no daba crédito.

- No, listen the “r” o sea “la erre” is not that strong.
- Corrrrrreos, decía él.
- No, that´s wrong, that´s the strong “r”, you know? It´s just that we pronounce it in two different ways, depending on the word.

Por fin bajamos del taxi:

- Estoy mareada, dijo María
- Yo también, dijo Paula
- No me extraña. You have to ask for lonchas, ya os vale a las dos, lonchas finas, menudo viajecito, les dije.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Brains


A three-year-old boy examined his testicles while taking a bath.
-Mom, are these my brains?
-Not yet, she replied.

(Best short joke of the year)